«HASTA QUE LA MUERTE NOS SEPARE».

Esta mañana debajo de la ducha he sentido como mi cuerpo me decía que estaba cansado de no ser escuchado, pero que aun y así permanecería a mi lado de forma incondicional.

Este mensaje me ha impactado.

El cuerpo ha continuado diciéndome que puedo aprender a escuchar su lenguaje pero que para ello tengo que querer hacerlo, y me ha puesto un ejemplo.
Imagínate, me ha dicho, que vives con alguien que es mudo o que simplemente no habla tu mismo idioma. ¿Qué haces? ¿Le dices que hable tu idioma, no le escuchas, le obligas a hablar el tuyo o te decides paso a paso a irle conociendo y aprendiendo su lenguaje?

¿Te interesa esa persona?

Si decides empezar a conocer su forma y lenguaje, el primer día no entenderás todo pero quizás os echéis unas risas intentando adivinar cuales son vuestros nombres.
Si decides continuar conociéndole, y dejándote conocer, al siguiente día vuestras miradas tendrán un punto de complicidad…y quizás podréis salir a caminar juntos disfrutando del mismo paisaje. Día a día os conoceréis más y os sorprenderéis de lo fácil que resulta comunicaros en un lenguaje común…un poco de él un poco de ti…

Un silencio de comprensión en mi interior ha florecido al escuchar al cuerpo y he empezado a reflexionar…

¿Qué tal si me intereso por el cuerpo y empiezo a escucharle, a aprender su lenguaje, aunque al principio no entienda nada? ¿Qué tal si  dedico tiempo a ello? ¿Qué tal si le abrazo de forma incondicional como él hace conmigo, en vez de culparle, ignorarle, o querer callarle y cambiarle? ¿Qué tal si le veo y le escucho como habitante de la misma casa, con su propio lenguaje tan hermoso como el mío? ¿Qué tal si me abro a experimentar el lenguaje común?

¿Qué pasará si lo hago?

En ese instante el cuerpo me ha dicho…

No es cierto que la muerte nos separa, todas las memorias que depositas en mí, las que amas y las que no, se van contigo así como también permanecen en aquellos con los que te has cruzado en tu camino. Nada nos separa. Cuando el compañero de piso se vaya a otro lugar, la memoria del lenguaje compartido seguirá morando en ambos. No es cierto que la muerte nos separa.

En la claridad del mensaje del cuerpo alguien a quien no veo ha depositado en mi la semilla del lenguaje común…

Siente  el cuerpo  como un Bien amado,

en él deposita toda tu confianza.  

Apóyate en el y  agradécele lo que Es. 

Caminad abrazados piel con Ser. 

Ninguno es invadido o invasor. 

Sois una flor expandiendo la luz y el Amor que Somos UNO.
 

 

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2 comentarios en “«HASTA QUE LA MUERTE NOS SEPARE».”

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