Estos últimos días una serie de acontecimientos y experiencias que se están manifestando en mi vida me invitan a escribir mi punto de vista sobre la salud mental.  Mi intención es compartir los frutos de mi experiencia personal y profesional desde el amor y el respeto a todos.

Mi sentir es que hemos trazado líneas divisorias en el imaginario colectivo que nos están lastimando y que piden ser vistas y transformadas desde lo ilimitado.

La Salud mental es un tema que ha estado muy presente en mi vida, mi abuela materna, con la que me he criado, fue diagnosticada de forma temprana de neurosis crónica. A ojos de todos ella estaba enferma. Sin embargo, mis recuerdos de niña hablan de una mujer a la que le gustaba la música, estar con gente, bailar, una mujer que cuando se jubiló de la peluquería se dedicó a peinar y a hacer manicura de manos y pies a aquellas personas que no podían salir de casa, o que estaban encamadas, que eran mayores…así era feliz.

Era una mujer que se reía, a la que le gustaba ver la televisión hasta altas horas de la madrugada, que me cuidó, que procuró por mi bien estar y sostuvo junto con mi abuelo mis pataletas y desaires de niña enfurecida que quería estar con sus padres y no podía.

También era una mujer que me despertaba a altas horas de la madrugada encendiendo la luz de mi habitación. Que decía que la gente le perseguía, que oía ruidos en su cabeza…

Ella no estaba enferma, un gran dolor hablaba en sus palabras y actos. Una historia anhelaba ser escuchada sin juicios, una niña deseaba ser amada, unos secretos familiares que nadie escuchaba se encontraban escondidos en los ruidos de su cabeza. Todo ello acompañado de un papel que la invalidaba: Era neurótica crónica diagnosticada.

Cuando estudiaba trabajo social pedí hacer mis prácticas en salud mental, pero no se me concedió. No era el momento…

Sin embargo, hace unos años trabajando en un centro ocupacional para mujeres sin recursos económicos, una mujer a la que habían diagnosticado de esquizofrenia se me acercó y mirándome fijamente a los ojos me hizo la siguiente pregunta:

“Me dice el médico que no me voy a curar nunca de mi enfermedad ¿eso es verdad?”

Se me heló la sangre, sentí que aquella joven mujer me estaba pidiendo que abriera una puerta…

Le contesté que yo no sabía lo que iba a ocurrir, pero que probablemente lo que había querido decir el médico es que con los recursos de la medicina actual no han conseguido curar lo que ellos llaman esquizofrenia.

Se marchó pensativa…yo me quedé impactada.

Esta semana hablaba con una compañera que está experimentando una situación vinculada al mundo de la salud mental, mientras hablábamos de su situación y de su sensación de sentirse superada dijo:

“¡Que débil soy!”.

Consciente de una parte de su historia y de mi dedicación a crear espacios de apertura a la consciencia y de conexión con lo visible y lo invisible, la miré y le dije que ella no es débil, que tiene muchas cosas que no sabe dónde ubicar. Cómo cuando tenemos una casa llena de cosas y no sabemos por dónde empezar a organizar…pero que eso no significa debilidad. Podemos sentirnos desubicados, pero no somos débiles.

Somos capaces, la fortaleza reside en nuestro interior.

En los espacios que dedico al ámbito profesional, he experimentado unos encuentros extraordinarios con personas que a través de sus experiencias me han acompañado a darme cuenta de mis propias limitaciones mentales. Creo que cuando ellos me dan las gracias y yo les devuelvo el agradecimiento no me creen…pero es real. Me siento infinitamente agradecida.

Quiero dejar claro que mi intención con este escrito no es desacreditar a nadie, si no expresar mi sentir de la forma más respetuosa con todos, para empezar conmigo misma.

En las sesiones de estas últimas semanas las personas me han hablado de nuevo de informes psicológicos, de diagnósticos y de la palabra enfermedad…observo que al pronunciarla bajan la mirada, bajan los hombros y se apaga algo en ellos.

Durante la sesión de hoy una bella persona me ha dicho emocionada:

“Nunca nadie me había hablado como tú.”

Y en sus ojos he visto como recuperaba la capacidad de prender la luz de su corazón…Y automáticamente he recordado un mensaje canalizado que recibí hace unos días y que no sabía dónde ubicar hasta ese momento. El mensaje es el siguiente:

“El hecho de negar las cualidades parapsicológicas en el ser humano genera lo que llamamos enfermedad mental”.

Me doy cuenta de que yo no empleo la palabra parapsicológico sin embargo tomo conciencia de que me dedico a escuchar a las personas más allá de las razones, de que procuro mirar sin la etiqueta de enfermedad, oír los susurros del cuerpo, los mensajes de los ancestros, de que leo en los registros experiencias de vida, de que me dedico a mirar con ojos de amor experiencias estancadas en dolor y a que acompaño y soy acompañada a recordar lo que Somos.

Tomo conciencia de que conecto con la voz del Alma…

No sé si todo ello son cualidades parapsicológicas o no, el hecho es que son una bendición y que si no me atreviera a manifestarlas…mi salud mental se resentiría.

Hoy recuerdo a mi abuela, a la mujer del centro ocupacional, a la compañera que se sentía débil y a muchos otros …

Con amor hacia todos ellos, hacia todos nosotros, escribo animándonos a ver con ojos transparentes todo aquello relacionado con la salud mental, a abrirnos a mirar las cualidades parapsicológicas en el ser humano como una riqueza, como una herramienta con la que venimos dotados desde siempre.

Nos invito a dejar de etiquetar a las personas y de trazar líneas divisorias entre las profesiones. Nos animo a trabajar en equipo; sanadores, médicos, psicólogos, políticos, banqueros, trabajadores sociales, artistas…por la salud mental de todos los seres. Atrevámonos a ser honestos con nosotros mismos, a hablar con el corazón en la mano. Admitamos si estamos asustados y nos enganchamos a comportamientos adictivos y conectemos con nuestro ser original.

Honro las cualidades parapsicológicas en el ser humano, así como la memoria de mi abuela materna y de todos los seres sensibles.

 

Gratitud.

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6 comentarios en “SALUD MENTAL”

  1. La desmantelacion de la máquina , un documental que vi hace poquito aquí en Rawson , capital de la provincia donde vivo , es también muy elocuente respecto a lo que tú 😊 dices , habla de la DESMANICOMIALIZACION DE LOS LOCOS , esos que el sistema no sabe adónde ponerlos

  2. Admiro y agrdezco la valiosa expresion de lu persona,me hace pensar en un arco iris,donde cada cual tiene un lugar Especial.Gracias Gracias Gracias..!!!!

    1. Mireia Adelantado

      Concepción que bella imagen la del arco iris…me encanta. Gracias por tu bello resonar, lo tomo en mi corazón.

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